miércoles, 30 de enero de 2013

Publicado el miércoles, enero 30, 2013 por con 0 comentarios

Y ahora, las impresoras 3D

Una impresora 3D es una máquina capaz de realizar "impresiones" de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un diseño hecho por ordenador.

Los modelos comerciales son actualmente de dos tipos:
  • de compactación, en las que una masa de polvo se compacta por estratos.
  • de adición o de inyección de polímeros, en las que el propio material se añade por capas.

Este equipamiento tiene gran variedad de usos en distintos campos de estudio, especialmente ingenierías, química o áreas biomédicas, áreas en las que el uso de modelos de estructuras tridimensionales facilita el aprendizaje. Por el momento, el sector en el que este tipo de herramientas resulta más común es el de las prótesis médicas, pero en bibliotecas también está empezando a encontrar su hueco.

Respecto a su uso en bibliotecas, cada día hay alguna nueva noticia anunciando nuevas iniciativas en torno a estos equipos, tanto en bibliotecas públicas como académicas (DeLaMare Science and Engineering Library, en la University of Nevada, Dalhousie University Libraries o The University of the West of England).

La introducción de estas tecnologías en las bibliotecas es apreciada como una manera de fomentar la biblioteca como espacio de creación e innovación, estimulando que sean los usuarios los que creen sus objetos o maquetas. Para sus partidarios, el núcleo central de la biblioteca no es la colección sino que el papel de la biblioteca es generar conocimiento e innovación y por tanto su función es crear espacios de experimentación, juego y aprendizaje –lo que empieza a ser conocido como makerspaces.


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