miércoles, 20 de septiembre de 2017

Publicado el miércoles, septiembre 20, 2017 por con 1 comment

Anécdotas de nuestros científicos y tecnólogos: Alan Turing


 Hoy comenzamos una campaña en la que os descubriremos anécdotas curiosas de diversos científicos y tecnólogos que han destacado y han proporcionado avances a nuestra sociedad, aunque alguno de ellos os sea desconocido. Es una campaña que durará todo el curso y cada mes os mostraremos un personaje, en el que podéis profundizar mediante la bibliografía de la que dispone la Biblioteca Politécnica.
 
Para empezar hemos elegido a Alan Turing, porque además de su valía profesional es el que da nombre al edificio A de la Escuela Politécnica Superior, en el que se encuentra la Biblioteca.
 
Alan Mathison Turing nace en Londres en 1912 y muere en Wilmslow (Reino Unido) en 1954. Con tan sólo 15 años estudia a Albert Einstein, prueba de su precocidad. Cursó estudios en el King's College, Universidad de Cambridge, y posteriormente en la universidad estadounidense de Princeton, donde trabajó con el lógico Alonzo Church. Tuvo como maestro al matemático Godfrey Harold Hardy y conoció la obra de Ludwig Wittgentein.
En 1937 definió lo que se denominó "máquina de Turing", máquina calculadora que funcionaba basándose en una serie de instrucciones lógicas. su descubrimiento sentó las bases del concepto moderno de algoritmo. En su discurso para obtener el doctorado en Princeton amplió las máquinas de Turing con las máquinas Oracle, que permitían el estudio de los problemas para los que no había una solución algorítmica.
Sus teorías se aplicaron en la Segunda Guerra Mundial para descifrar los mensajes codificados de los alemanes. Diseñó la bombe, una máquina electromecánica que eliminaba claves de la máquina Enigma de los alemanes. Gordon Welchman introdujo alguna mejora y fue usada por los criptógrafos aliados para leer las transmisiones Enigma, aunque estos trabajos no se conocieron hasta 1970.
Después de la Guerra trabajó en el diseño del ACE (Automatic Computer Engine) en el Laboratorio Nacional de Física (NPL) y poco después, como director delegado del laboratorio de computación de la Universidad de Mánchester, trabajó en el software de una de las primeras computadoras reales, la Manchester Mark I.
Otros de sus logros fueron el test de Turing, método teórico para decidir si una máquina era capaz de pensar como un hombre, o el desarrollo de la cibernética, estableciendo el concepto de interfaz y cuestionando los límites de simulación del razonamiento humano.
 
Su carrera se terminó al ser procesado por homosexualidad en 1952. Posteriormente ha recibido reconocimientos como el de la Association for Computing Machinery que otorga el Premio Turing a personas destacadas por sus contribuciones técnicas al mundo de la computación. Y en 2013 la reina Isabel II le indultó del delito por el que se le procesó.
 
Las anécdotas de Alan Turing son múltiples y variadas. Podemos destacar, entre sus extravagancias, su costumbre de encadenar la taza al radiador con cadena y candado de combinación numérica para que sus compañeros de trabajo no la utilizaran. Pero tiene muchas otras, como cuando enterró lingotes de plata para salvaguardarlos de los nazis y luego no pudo localizarlos, a pesar de construirse un detector de metales y un plano, o cuando fue sometido a un consejo de guerra por no seguir órdenes de sus superiores de la Home Guard británica y fue absuelto porque había indicado en su solicitud que no entendía que se sometía a la jurisdicción militar. 
 
Si queréis conocer más curiosidades, consultad las biografías que tiene la Biblioteca Politécnica sobre Alan Turing, así como otras publicaciones sobre las materias de sus investigaciones o adaptaciones cinematográficas sobre su figura.


 

1 comentarios:

Felix dijo...

Muy bueno el post sobre Alan Turing, todo un personaje. Para quien quiera ver una muy buena película sobre él, "The imitation game" (2014) es muy buena, con Benedict Cumberbatch interpretando al científico. La tenemos en la UAM, en las bibliotecas de Educación y Derecho.