jueves, 30 de noviembre de 2017

Publicado el jueves, noviembre 30, 2017 por con 3 comments

El impacto que no figura en JCR

Una bibliotecaria retira dos volúmenes de una estantería. Todo normal. Pero, de pronto, le da un vuelco el corazón: la cara de un hombre con expresión chusca la está mirando desde el otro lado.

O bien: llegas por la mañana a la biblioteca y las puertas están abiertas; las luces, encendidas; los ordenadores, en marcha; y un pequeño milagro: sobre cada mesa hay un par de periódicos del día, algo que te ilusiona como si fueras a tener tiempo de leerlos.

Más aún: estás concentrado frente al monitor y te sobresalta una voz de ultratumba en la nuca que pronuncia tu nombre…

Mariano. O, mejor dicho, el señor Mariano, que es como se refieren a él muchos de los usuarios de ultramar de la biblioteca, quienes, ni siquiera cuando están de vuelta en sus países de origen, se olvidan de enviarle su agradecimiento por el trato recibido. En qué consiste ese trato no es fácil de decir. Sabemos que no se deja cuantificar ni se menciona en la memoria anual de actividades. Produce, sí, un impacto duradero, pero que no figura en el ranking de JCR.

También a este lado del océano cuenta Mariano con un capital de gratitudes no desdeñable. En un mundo, el académico, en el que las Humanidades andan de capa caída, yo diría que Mariano se ha ganado a pulso la titularidad del negociado de lo Humano. Lo escribimos con mayúscula, pero él lo detenta sin asomo de afectación, como una manera más de vivir la vida con naturalidad, habitando los días igual de espontáneamente que un manzano produce manzanas; dedicando a penas y alegrías los mismos miramientos, la misma hilaridad, la misma bonhomía. No es tan fácil divertirse con las imperfecciones de lo real sin creer ni por un momento que se le puedan exigir derechos adquiridos.

Y ahora, ay, se jubila, lo que en su caso quiere decir que sencillamente sigue su camino dándole vueltas a la idea de que la caridad bien entendida empieza por uno mismo.

3 comentarios:

GEMMA DURÁN dijo...

Muchas gracias por ese texto tan bonito y lleno de sentimiento. Mariano se jubila pero nos deja muchas lecciones de buen comportamiento y actitud ante la vida. Una, que siempre tenía una sonrisa para dirigirse a los demás y, dos, que personalizaba el trato. en este mundo de cambios rápidos se agradece el trato tan cordial y humano que él tiene. Yo le deseo todo lo mejor en su nueva etapa que aprovechará, sin lugar a duda, de la mejor manera. El reconocimiento hacia él, lo llevamos cada uno en nuestro corazón. Por lo menos, en lo que a mi respecta.
Un abrazo Mariano.
Gemma (Dpto. de Estructura Económica)

Mariano Toscano Liria dijo...

Muchas gracias, señor Miguel Muñoz, por tus comentarios. Debo aclarar que tu también eras conocido por el señor Miguel, por la eficiente ayuda que ofrecías.
En el plazo de tres años, nos hemos jubilado cuatro personas en la Biblioteca de Económicas. Eso no hay biblioteca que lo resista. Desde aquí, mis palabras de ánimo, a nuestra querida directora, María José.
A todos mis compañeros, les deseo, a unos que terminen de arreglar su futuro y a todos que lleven una vida feliz.
Hoy, día tres, me jubilo oficialmente, como coincide con el comienzo del Adviento, espero que mi vida sea también un renacer, tengo una nueva oportunidad de recomenzar algo valioso.
Un abrazo, cariñoso, a todos los compañeros de Bibliotecas, de Mantenimiento... Etc.

manuel dijo...

Mariano no dejas de sorprenderme. Aún este martes me hacías un préstamo y para evitarme molestias, hasta el día 14 con la frase: "es préstamo corto, pero seguro que María José me lo permite".
Espero no montar un lío con esto, pero es el mejor resúmen de tu buen hacer durante todos estos años. Siempre ayudando.
Larga y feliz vida.
José Manuel García de la Cruz